La contracción
El golpe de la recesión global encogió tanto la actividad económica en México que cada día el país dejó de importar 57.000 barriles de petrolíferos al día en comparación a los primeros 10 meses de 2008, al ubicarse en 503.000 barriles diarios. Esa caída representa un 10,17 por ciento del consumo de petrolíferos, una cifra aún más dramática que el derrumbe de la economía mexicana en el mismo lapso (8 por ciento). El costo de los petrolíferos se redujo en la mitad (49 por ciento) porque las importacionesde productos petrolíferos refinados bajaron a un monto de 10.952 millones de dólares, la mitad de los 20.170 que costó en 2008, cuando los pecios de los hidrocarburos se dispararon y el consumo fue mñasd de 10 por ciento mayor. Los petrolíferos importados representan, a su vez, a casi la mitad del consumo nacional, debido a la baja capacidad de refinación del país. Esa baja favorecida por una reducción de los precios, permitió que los escasos ingresos petroleros en los primeros 10 meses de 2009 de 24.083 millones de dólares dieran una ganancia de unos 13.000. Las compras de gasolina, en los 10 primeros meses de 2009 disminuyeron nueve por ciento al importarse un volumen promedio diario de 315.000 barriles. Durante los primeros 10 meses del año, el monto de las importaciones de gas natural bajó 63 por ciento en comparación al valor registrado en el mismo lapso de 2008, al pasar de 1, 280 millones de dólares a 479 millones. El volumen de gas natural que PEMEX compró en el exterior se redujo casi 12 por ciento al situarse en un promedio de 403 millones de pies cúbicos al día en los diez primeros meses de 2009, con respecto a igual periodo del año pasado. Es el tamaño de la contracción de la actividad económica, y lo retrata en forma aún más dramático que el derrumbe del PIB, que fue de 8,1 por ciento en los primeros nueve meses.