Carlos Heredia: Libertad sindical
En México, la relación del gobierno y de las empresas con los trabajadores está marcada por el corporativismo sindical construido por el priísmo durante décadas y consentido por el panismo desde el 2000. Este sistema está en bancarrota. Nos urge reconocer y rectificar:
1.La inutilidad y arbitrariedad de que el gobierno diga a cuál sindicato reconoce y a cual no. Deben ser los trabajadores quienes formen su sindicato y se acabó.
2.El contrasentido de que haya "sindicatos únicos". ¿Por qué obligar a los trabajadores a afiliarse a una organización a la que no desean pertenecer?
3.La aberrante "cláusula de exclusión", por la cual la dirección sindical le pone el dedo a sus adversarios para que el patrón se vea obligado a despedirlos.
4.La opacidad de los sindicatos que manejan recursos públicos y que se niegan a rendir cuentas sobre ese dinero. El gobierno se va contra los electricistas del SME porque son sus rivales políticos, pero nada dicen sobre la alianza política del Presidente Calderón con Elba Esther Gordillo (maestros) y la tolerancia hacia Carlos Romero Deschamps (petroleros), quienes reciben verdaderas fortunas del gobierno y de Pemex. La aplicación de la ley debería ser pareja en todos los casos.
5.La urgencia de terminar con la práctica de que el empleador (la SEP o PEMEX, o Luz y Fuerza del Centro, o la propia Secretaría de Hacienda) retenga las cuotas sindicales de los trabajadores y las entregue a la dirección sindical. Cada maestro, cada petrolero y cada electricista debería recibir íntegro su salario y decidir voluntariamente si le entrega su cuota sindical a su esforzado líder o lideresa.
Como lo señala acertadamente Joel Ortega en su artículo de MILENIO de ayer, se trata de construir sindicatos libres y conquistar salarios dignos.
Sin embargo, quienes se escandalizan por la corrupción sindical, deberían echarle un ojo al manejo patrimonialista y cerrado de los dineros en los partidos políticos, en las cámaras empresariales, en los clubes deportivos y hasta en los clubes de servicio.
Tenemos el corporativismo metido en la médula y le huimos a la transparencia. Y luego se asustan de los "charros" sindicales.
Carlos Heredia es Investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica. Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.